Diario Digital Dominicano, por el Dr. Leonardo Andújar Zaiter, 12 de agosto 2023, Santo Domingo DN.-El ser (esencia), no está encerrado en el intelecto.
Es la parte más profunda que participa de la existencia humana.
Emprendemos hasta allá, cuando decidimos explorar lo filosófico y espiritual en sí mismo.
Hay que darse completamente en libertad para escudriñar lo inmenso del mundo interior.
Necesitamos descubrir otra dimensión poca atendida y a veces, hasta llegada a negar.
El ser, solo es entendido, a través de la autorrealización, donde distinguimos claramente quién soy yo.
Lo filosófico y espiritual, habitan entrelazados en la esencia.
No podemos percatarnos, quien soy yo ni conocer a Dios, sin tocar el fondo del ser.
La única restricción a conectar, es la razón humana, capaz de generar pensamientos, los cuales, crean falsas barreras que tratan de bloquear, la voluntad de ir lejos.
La inmediatez obstaculiza construir la conciencia espiritual que posibilite crecer, a partir, desde la propia naturaleza.
La vida requiere del manejo de adentro hacia afuera, así, lo visto del hombre, será verdaderamente íntegro y tendrá resultados positivos.
El hombre que conoce el ser, también renuncia a los límites impuestos por el entorno que presenta un ser humano, cada vez más pobre y desconectado de lo filosófico y espiritual.
El ser es natural, único, propio e inmutable, nunca permanece distanciado del hombre (ente), por tanto, participa activamente de la humanidad, mediante la aceptación interior como experiencia ontológica.
Saber sobre el ser, alcanzamos a revelarnos a sí mismos en medio de la existencia.
El ser no descansa en espacio y ante el tiempo resulta indescriptible.
Con el ser, partimos a la eternidad, pues, ofrece la multidimensionalidad, ya que, el ser, es siempre, el ser.
¿Distingues el ser para saber quien eres y viajar a la eternidad?