La Republica Dominicana es la solución haitiana

Por Diario Digital Dominicano
Diario Digital Dominicano, Redacción New York, por Juan Villar, 25 diciembre 2022, Nueva York.-
1. Diversos sectores de la vida nacional se pronuncian diariamente sobre la problemática causada por
el desborde del transito humano fronterizo hacia el territorio dominicano. Los nazionalistas
criollos montados en un “anti-imperialismo” de tragos, reclaman que las naciones responsables del
descalabro de la sociedad haitiana paguen los platos rotos de su autoría. Eso suena bien. Pero esa
oratoria trasnochada esconde que ellos, sus aliados latifundistas y los magnates de la construcción
son parte de los beneficiados del desorden que critican. Por eso, asumen posturas gloriosas y
soluciones divinas atacando a los imperios mientras soslayan a sus testaferros. Lo hacen
conscientes de que lo de ellos es puro show, simple diversión y cotizaciones para cobrar en tiempo
de campana política.
2. Para avanzar la solución al problema haitiano hay que desmitificarlo. Enfrentarlo desde una
perspectiva diferente que acepte el desafío tal y como es, nuestro. Actuar para cambiar la
agobiante realidad que afecta las dos naciones es un deseo compartido; pero sólo la República
Dominicana tiene la fuerza moral e histórica; las necesidades y urgencias para ser la nación que
motorice un cambio en Haití. Conocemos el pueblo haitiano y sabemos prefieren el florecimiento
de su nación a la vida de nómadas fuera de su territorio.
3. Para lograr tal objetivo, República Dominicana debe revisar su política exterior. Y, asumir como
México una doctrina de no alineamiento. Abrazar una nueva orientación en materia de política
exterior facilitaría que nuestro país se abra al mundo; y, al mismo tiempo, entre por la puerta
grande de los bloques que se están gestando en Latinoamérica. Demos por cerrado el capitulo de
la adhesión obsesiva a un bloque o país. Seamos amigos de todos. Las victorias diplomáticas se
ganan desvinculando la política exterior de los credos y banderas partidarias. Que la
multilateralidad nos sirva para avanzar los objetivos económicos, políticos y estratégicos que
garantizan el desarrollo sostenible y progreso de nuestra nación y de la isla.
4. Amparados en esa nueva visión, podemos avanzar la agenda para una posible solución a la crisis
haitiana. El camino nos llevaría, en primer plano, a crear un bloque latinoamericano integrado por
la Republica Bolivariana de Venezuela, Brasil, Colombia y México junto a Republica
Dominicana. El segundo paso es identificar los sectores mas sanos de la nación hermana para que
estén representados en ese proceso. Y, el tercer paso es lanzarse a conquistar los recursos que hasta
hoy Francia, Estados Unidos y Canadá le han negado al pueblo haitiano. La clave para ponerle fin
al dolor haitiano y proveer un respiro a los dominicanos reside en un grupo de países que tengan
fuerza en la comunidad internacional y acepten ser los interlocutores. A nosotros solos nadie nos
oirá,
5. Si el presidente Luis Abinader toma este camino estoy seguro que muy pronto estarán construidas
las bases para una política fronteriza humana, progresista y en apego a todas las normativas
internacionales. Como jefe de estado su primer paso es ordenar a su canciller para que inicie el
restablecimiento de las relaciones diplomáticas con la Republica Bolivariana de Venezuela.
6. Una alianza de Republica Dominicana con los mas grandes y fuertes del continente podría
llevarnos, inclusive, a la construcción de la zona industrial y comercial mas grande del caribe con
capitales mixtos del empresariado local, el bloque latinoamericano y de las potencias que están en
deuda con Haití. Aires de prosperidad llegarían por primera vez -en mucho tiempo, hasta los
compatriotas de la linea fronteriza y nuestros hermanos haitianos.
7. Sentados esperando porque los pillos de ayer e indiferentes de hoy solucionen el problema, nos
pasará como a Penélope; o, quizás peor porque con el “perreo” de hoy es casi imposible que
aparezca un Joan Manuel Serrat criollo que nos haga una bella canción.
8. Sólo República Dominicana empleándose a fondo en la unidad latinoamericanista puede ayudar a
crear las bases políticas, económicas y sociales para que las fuerzas emergentes, democráticas y progresistas de Haiti puedan salvar su nación. Lo demás es pura vocinglería.

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