Por el Dr. Leonardo Andujar Zaiter, Santo Domingo, DN.-La falta de conciencia en sí mismo, dificultará entender, la razón de existir.
La verdad, al no ser explorada, entonces, surgirán debilidades que llevarán a sucumbir, entre lo verdadero y falso; justo e injusto.
Habrá distanciamiento del real valor que afirme porque existimos.
Las luchas contrariadas del hombre contra el hombre, manifiestan grandes ignorancias con efectos destructivos.
Socava la fortaleza descansada en el poder de la razón que terminarán en nefastas ideas, contrarias, a la esencia de la vida.
La justa dimensión a dar a la vida, estará reconocida, cuando aportamos al estado de conciencia, la formulación de una mente configurada y pensante.
Lo absurdo en el accionar del hombre, desvanecerá toda iniciativa que implique ideas constructivas a beneficiar y distinguir, el valor de la verdad.
La razón de existir, deberá despertar sentido crítico que privilegie ese espíritu claro, consecuente y sin reserva, ante las inmensas adversidades y desatinos como parte de los problemas del hombre.
La falta de conciencia en sí mismo, amenazará permanentemente, la propia existencia.
Es un daño directo que promoverá graves situaciones, en vista, a la necesidad de encontrar respuestas contundentes.
En cambio, la plena comprensión de sí mismo, inspirará a generar expresión reflexiva, a cualquier problemática que condicione iluminar la vida y olvide escudriñar niveles de conexión con el hombre.
Al lograr adecuado manejo interior, enviaremos conducta social en afirmación a las obras humanas.
La concepción referente a la razón de existir, nunca andará separada de la autocomprensión formulada, a través del entendido que animará a vivir, experiencias en nosotros mismos.
Mientras más justa y verdadera, construyamos la conciencia, será decisivo el entendimiento de la razón de existir.
¿Conoces de la conciencia creada de ti mismo?