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El SERMON DE LAS SIETE PALABRAS

LA PRIMERA PALABRA

Santo Domingo.-Primera palabra: Sacerdote advierte que “la inocencia se pone en riesgo a cada segundo en las pantallas” El reverendo padre Francisco Benito Alvarado Herrera centró este Viernes Santo su reflexión en el perdón, al pronunciar la primera palabra del Sermón de las Siete Palabras: “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen”.

Durante su intervención, el sacerdote destacó que esta expresión refleja la misericordia de Jesucristo incluso en medio del sufrimiento. “Jesús tiene las fuerzas para interceder por sus propios victimarios”, afirmó.

Advirtió sobre problemáticas que impactan a la sociedad actual, especialmente en la juventud. “Muchos jóvenes hoy son arrastrados por la mentira de las redes sociales, plataformas digitales e influencers que se convierten en falsos profetas”, expresó.

Asimismo, alertó sobre los riesgos que enfrentan los niños ante el uso inadecuado de la tecnología. “La inocencia se pone en riesgo a cada segundo en las pantallas”, señaló, al tiempo que atribuyó esta situación a la falta de acompañamiento familiar.

En otro orden, abordó la violencia en la sociedad, en particular contra la mujer. “El hombre no termina de entender que no es dueño de la vida y la libertad de las mujeres”, sostuvo.

El sacerdote también cuestionó la falta de compromiso frente a los sectores más vulnerables. “Se salvan el puesto, pero no el servicio; se salva el partido, pero no la patria”, dijo.

Alvarado reiteró que el llamado al perdón trasciende lo individual y abarca a toda la comunidad. “El perdón de Dios no se limita a fronteras”, afirmó, al exhortar a la reflexión y a una convivencia basada en la dignidad humana.

LA SEGUNDA PALABRA

Segunda palabra “¿Cómo puede ser que un funcionario gane hasta un millón y un obrero salario mínimo?

El reverendo padre Mario de la Cruz Campuzano afirmó este Viernes Santo que el sufrimiento humano puede convertirse en camino de salvación cuando se vive con sentido, al reflexionar la segunda palabra de Jesucristo en la cruz: “Hoy estarás conmigo en el paraíso” (Lucas 23:43).

Durante su intervención en el Sermón de las Siete Palabras, el sacerdote explicó que la actitud frente al dolor marca la diferencia en la vida del ser humano. “Uno no le dio sentido a su dolor y el otro sí lo hizo”, expresó, al referirse a los dos ladrones crucificados junto a Jesús. Sostuvo que el sufrimiento, asumido desde la fe, puede acercar a Dios y transformar a la persona. “Jesús quiere ayudarte en todos tus sufrimientos… él está ahí para ayudarte con ellos, sufriéndolos contigo”, afirmó.

Campuzano también destacó el mensaje de esperanza contenido en la promesa hecha al buen ladrón. “Así como perdonó Jesús a Dimas y lo llevó al paraíso, de la misma manera está dispuesto a perdonarte a ti”, indicó.

En su reflexión, el sacerdote abordó la realidad social del país, al cuestionar las desigualdades económicas y las prioridades del Estado. “¿Cómo puede ser que un funcionario gane entre trescientos mil y un millón de pesos, mientras un obrero recibe salarios mínimos?”, planteó.

Asimismo, criticó la inversión en grandes obras frente a carencias en áreas esenciales. Señaló que existen proyectos millonarios mientras persisten deficiencias en salud, educación y vivienda.

También denunció dificultades en el acceso a servicios hospitalarios. “Nunca se encuentra una cama para alguien que llega en una emergencia”, expresó. El religioso advirtió además sobre problemas como la violencia, la delincuencia y la corrupción, que afectan a la sociedad dominicana, y llamó a enfrentarlos con compromiso colectivo.

El padre exhortó a la población a asumir el mensaje de Jesucristo como guía de vida. “Quiero que cada dominicano haga suyas estas palabras: ‘Hoy estarás conmigo en el paraíso’”, dijo, al invitar a trabajar por una sociedad más justa y solidaria.

LA TERCERA PALABRA

En el marco del tradicional Sermón de las Siete Palabras, el diácono José Ricardo Rosado Acosta, de la Parroquia San José de Calasanz, centró su reflexión en la realidad que enfrentan muchas mujeres en la República Dominicana, durante la meditación de la tercera palabra de Jesús en la cruz.

El religioso destacó que numerosas mujeres sostienen sus hogares en medio de grandes dificultades, asumiendo solas el peso de la familia, la incertidumbre y profundas heridas emocionales. Asimismo, señaló que muchas enfrentan abandono, soledad y violencia, situaciones que describió como “rostros concretos de dolor” que reflejan el sufrimiento de María al pie de la cruz.

Rosado Acosta afirmó que este mensaje no se limita al consuelo espiritual, sino que representa un llamado directo a reconocer, respetar y promover la dignidad de la mujer. En ese sentido, instó a la sociedad a construir comunidades que acompañen, protejan y apoyen a quienes atraviesan estas realidades.

Durante su intervención, el diácono citó el pasaje “Mujer, ahí tienes a tu hijo; hijo, ahí tienes a tu madre”, y explicó que estas palabras representan la creación de una nueva relación basada en el amor y el cuidado mutuo, en la que Jesús amplía la maternidad de María a toda la humanidad creyente.

Subrayó que esta expresión tiene un profundo significado social, ya que invita a fortalecer los lazos de solidaridad y a asumir un compromiso activo en la protección de las mujeres, especialmente aquellas que viven en condiciones de vulnerabilidad.

LA CUARTA PALABRA

La cuarta palabra del Sermón de las Siete Palabras fue presentada por el padre Candelario Mejía Brito, quien ofreció una profunda reflexión sobre la Cuarta Palabra: ‘Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?

La reflexión destacó que estas palabras, tomadas del Salmo 22, no son simplemente una expresión de dolor físico, sino un grito que brota desde lo más hondo de la humanidad de Jesús. Según el predicador, en este momento Cristo asume la condición humana hasta el extremo, experimentando la sensación de que Dios calla o está lejos, lo que se describe como una auténtica «noche oscura del alma». Esta palabra no es un acto de desesperación, sino una solidaridad radical con el sufrimiento humano y una oración confiada en medio de la oscuridad.

El sermón vinculó el grito de Jesús con la realidad social actual, afirmando que ese clamor sigue resonando en los rostros de los más necesitados:

En los pobres que carecen de lo básico.
En los ancianos olvidados y los jóvenes que no encuentran oportunidades.
En los enfermos que no reciben una atención digna.
Urgencia por la Salud Mental

El padre Candelario puso en el centro del debate el sufrimiento invisible asociado a la salud mental. Denunció que miles de personas conviven en silencio con ansiedad, depresión y una profunda angustia, mientras otras, con trastornos más severos, sobreviven en las calles sin atención, cuidado ni condiciones dignas. Frente a esta realidad, elevó un llamado firme al Estado, exigiendo una inversión sostenida y efectiva en el sistema de salud mental, mediante políticas públicas que garanticen acceso a servicios, tratamiento oportuno y acompañamiento profesional integral.

La Iglesia también señaló que el abandono es una responsabilidad compartida por la familia, las comunidades y la sociedad en general cuando se estigmatiza al enfermo o se ignora su dolor. Sin embargo, la meditación concluyó con un mensaje de consuelo: al decir «Dios mío», Jesús no rompe su relación con el Padre, enviando un mensaje directo a quienes han perdido el sentido de la vida: «tú no estás solo».

LA QUINTA PALABRA

Tengo Sed: Reflexión sobre el Dolor y las Carencias del Mundo Actual
La quinta palabra del Sermón de las Siete Palabras fue proclamada por la Madre Zoila María Mercedes López, quien centró su reflexión en el clamor de Jesús en la cruz: “Tengo sed” (Juan 19:28).

Durante su homilía, la religiosa destacó que “es nuestro Dios quien está sufriendo por nosotros”, al tiempo que vinculó esa sed espiritual con las múltiples carencias que aún afectan a la sociedad. En ese sentido, afirmó que “nosotros seguimos bebiendo en aguas contaminadas que no quitan la sed”, subrayando la necesidad de acudir a fuentes auténticas de vida.

La Madre Zoila resaltó que Cristo se hizo verdaderamente hombre, y explicó que su sed también representa el anhelo de justicia, paz y dignidad. Señaló que los inmigrantes, las mujeres y los niños son los más afectados por esta “sed de vida” en todas sus dimensiones, por lo que urgió a mejorar los servicios y las condiciones de vida para estos sectores.

Asimismo, denunció el persistente flagelo del feminicidio en el país, advirtiendo que parece no tener fin, y llamó a la sociedad a asumir un compromiso concreto en la protección de la vida. Finalmente, expresó que “Jesús tiene sed de paz entre las naciones”, e invitó a los fieles a transformar ese clamor en acciones que promuevan tanto el compromiso social como el crecimiento espiritual.

SEXTA PALABRA

Sexta Palabra: llaman a combatir violencia y desigualdad en RD
El diácono Juan Evangelista Rivas Morillo centró su reflexión en la Sexta Palabra del Sermón de las Siete Palabras de este Viernes Santo, destacando que el mensaje “Todo está consumado” representa el cumplimiento de la misión de Jesucristo y un llamado a transformar la realidad social desde la fe.

Durante la prédica, basada en el texto bíblico de Juan 19, 30, el diácono explicó que estas palabras no simbolizan derrota, sino victoria. Indicó que se trata del momento en que Cristo culmina la obra de salvación encomendada por el Padre, tras una vida marcada por la obediencia y el amor.

El mensaje también retomó enseñanzas del papa Francisco, quien ha señalado que el Viernes Santo invita a contemplar cómo el sacrificio de Jesús transforma el dolor en amor y redención. En esa línea, se destacó que la muerte de Cristo no fue un acto de imposición divina, sino consecuencia del rechazo a su mensaje de cercanía y humanidad.

El diácono Juan Evangelista Rivas Morillo subrayó que Jesús reveló a un Dios cercano, Padre de todos. También que su entrega en la cruz busca liberar al ser humano del miedo, especialmente del temor a la muerte. Afirmó que superar ese miedo permite construir una sociedad basada en el amor, la solidaridad y el servicio.

Llamado ante problemas sociales en República Dominicana
En su reflexión, el religioso vinculó el mensaje de la Sexta Palabra con la realidad actual del país, señalando desafíos como la delincuencia y la violencia. También los feminicidios, el alto costo de la vida, el desempleo y la desigualdad social.

Asimismo, mencionó la preocupación por la corrupción, las deficiencias en los sistemas de salud y educación. También la persistencia de la pobreza multidimensional que afecta a una parte significativa de la población.

En el ámbito ambiental, hizo un llamado urgente a proteger los recursos naturales. Así mismo destacando la necesidad de aplicar la Ley 64-00 de Medio Ambiente, fortalecer la reforestación, promover el reciclaje y proteger las fuentes de agua.

El diácono enfatizó que “todo estará cumplido” en el plano espiritual. También cuando la sociedad logre superar estos problemas que afectan la calidad de vida de los ciudadanos.

Mensaje de esperanza y fe
Finalmente, exhortó a no perder la esperanza, recordando que el mensaje de Jesús abre el camino hacia la resurrección y la vida plena. Señaló que la fe permite enfrentar las dificultades con confianza, promoviendo una transformación personal y social.

SEPTIMA PALABRA

Séptima Palabra llama a confiar en Dios y alerta sobre crisis social y moral en República Dominicana

Séptima Palabra llama a confiar en Dios y alerta sobre crisis social y moral en República Dominicana

En el marco del tradicional Sermón de las Siete Palabras celebrado este Viernes Santo desde la Catedral Primada de América, la religiosa Sor Lourdes Martínez Arcángel centró su reflexión en la séptima palabra de Jesús: “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu” (Lucas 23,46), destacando la confianza plena en Dios como fundamento de la fe cristiana.

Durante su intervención, la hermana subrayó que esta expresión representa la entrega total y voluntaria de Jesús al Padre, como culminación de su misión redentora. “Nadie le quitó la vida, Él la entregó libremente por amor”, afirmó, al tiempo que recordó que este acto sintetiza la obediencia y la confianza absoluta en la providencia divina.

La religiosa explicó que esta última palabra de Cristo deja tres enseñanzas esenciales: la confianza filial en medio del sufrimiento, la entrega voluntaria por el bien común y la certeza de la paternidad de Dios como destino final del ser humano.

Problemática sociales
En su reflexión, Sor Lourdes también abordó problemáticas sociales actuales, advirtiendo sobre el deterioro de valores en la sociedad dominicana. Criticó la falta de amabilidad en las relaciones humanas, el incremento de la violencia y el impacto negativo de ciertos contenidos difundidos en redes sociales y la música urbana.

Hace falta sanar nuestro lenguaje, ser más amables y menos hirientes. Muchas personas viven heridas emocionalmente por palabras y actitudes que destruyen, expresó.
Asimismo, hizo un llamado a recuperar la confianza en Dios en medio de la crisis social, destacando que “lo que se pone en manos de Dios no se pierde, sino que florece”, e insistió en que esta confianza debe traducirse en acciones concretas en favor de una sociedad más justa y solidaria.

Llamado a regular contenidos musicales
La religiosa también instó a las autoridades a regular contenidos musicales que consideró obscenos y perjudiciales para niños y jóvenes, señalando que estos promueven conductas que afectan la estabilidad familiar y los valores éticos.

El acto religioso inició con palabras del arzobispo coadjutor de Santo Domingo, Carlos Tomás Morel Diplán, quien invitó a los fieles a vivir este tiempo como un espacio de oración, contemplación y reflexión profunda sobre el sacrificio de Cristo.

La iglesia llama a Espectáculos Públicos exija a los artistas limpiar sus letras

Durante el Sermón de las Siete Palabras de este Viernes Santo, la Iglesia católica hizo un llamado a las autoridades, espcialmente a Espectáculos Públicos, para que exijan a los compositores la limpieza de sus letras.Referencia geográfica

Al pronunciar la palabra “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu”, la hermana Lourdes Martínez Arcángel, llamó, además, a que las letras se evalúan ante del lanzamiento y se elaboren leyes que penalicen tales aberraciones.

Reiteró que tipo de contenido musical lacera la inocencia de los niños, adolescentes y jóvenes que se lanzan por entero a su uso desmedido.

Recordó que el país vive una crisis social y que dentro de esta se encuentra aquella «provocada por la música de contenido explícito, este tipo de música que incita a los excesos: al uso de sustancias prohibidas y al sexo desenfrenado, infidelidades, ruptura familiar, ya que muchas de estas propuestas musicales urbanas son de contenidos obscenos y vulgares».

Exige limpieza de letras antes de lanzamiento
En la séptima palabra del sermón de este Viernes Santo “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu” la iglesia católica hizo un llamado a la sociedad para que recupere la confianza en Dios a pesar de la crisis social y espiritual que impera.

Con la palabara pronunciada por la hermana Lourdes Martínez Arcángel, la iglesia recuerda que a pesar de ese contextos marcados por pobreza, desigualdad o violencia, abusos, injusticias, falta de identidad, esta palabra invita a no caer en la desesperanza.

Dijo que se hace necesario esta confianza especialmente en las familias donde se promoviendo una educación poco consistente y alejada de la realidad dominicana.

Música que incita a excesos
Recordó además, que dentro de la crisis sociales está aquella provocada por la música de contenido explícito, este tipo de música que incita a los excesos: al uso de sustancias prohibidas y al sexo desenfrenado, infidelidades, ruptura familiar, ya que muchas de estas propuestas musicales urbanas son de contenidos obscenos y vulgares.

«Apostamos por una confianza que impulse un accionar con firmeza, que lleve a decir un NO rotundo a las corrientes culturales e ideologías que atentan destruir los valores éticos y morales en nuestra sociedad, de manera especial en las familias y promoviendo una educación poco consistente y alejada de la realidad dominicana. Es una educación importada», dijo Martínez Arcángel.

Recordó que Jesús murió en la cruz y que con la esperanza de la resurrección, espera que pueda resucitar con una sociedad más justa, más humana y fraterna.

Recuperar la confianza en Dios
Asimimos, pidió recuperar la fe y la confianza en Dios. Ante esto, propuso recuperar la amabilidad como elemento esencial para la salud emocional..

También se advirtió que las redes sociales, por su mal uso, se han vuelto “plataformas asesinas” donde difamaciones y persecución por seguidores dañan la integridad de personas.

También, invitó a recuperar la confianza en Dios a pesar del contextos de pobreza, desigualdad y violencia. Entendida como una confianza activa que impulse a decir “no” a corrientes culturales e ideológicas que destruyen valores éticos y morales.

 

 

 

 

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