Diario Digital Dominicano, por el Dr. Leonardo Andújar Zaiter, 23 de julio 2023, Santo Domingo DN.-A Dios no llegamos a través de la razón.
Dudar también representa manifestación de lo insensible.
Concibiendo que Dios es, abordamos otro plano dentro de la existencia.
Necesitamos trascender del cuerpo siendo parte del dualismo antropológico y tocar el alma.
La razón conduce a dudar todo desde las experiencias obtenidas de los hechos, intuición e ideas provenientes del nacimiento.
La razón no admite a Dios como parte del universo, si sucede con el hombre y las cosas.
Dios y hombre, hombre y Dios, unidades indivisibles que vienen conformados desde el mismo instante de la concepción.
Podemos bien aceptar y decir, resultan reacciones innatas e inseparables y que la razón no admite convincentemente en juicios analíticos.
Para la razón entender la verdad, demanda realidad demostrable.
En otras palabras, la razón asume lo tangible.
Lo fundamental a Dios, no constituye precisamente la existencia, pues, como nunca muere, Dios es.
El hombre al contactar a Dios en el interior, no condiciona lugares físicos e ideas científicas para convencerse y formular juicios que acerquen a lo experimentado de manera individual.
Concebir a Dios, demanda entrega fiel en soledad teológica, aunque no satisfaga los principios de la razón.
Aferrarnos a la razón con intención de conectar con Dios, caeremos en posiciones ateas y alejados de la voluntad divina.
Por eso, antes de pretender a Dios, urgimos saber, quien soy yo y empezar a transparentar, el ser que hay en sí y luego conectar con lo pretendido.
El hombre conectado a Dios, podrá apuntalar conocerse a sí mismo y haber trascendido del poder de la razón.
Distinguir el ser y el sentir, permitirán vivir en Dios, acorde a la iluminación proyectada sobre el misterio del Verbo encarnado.
Necesitamos escapar a la razón si realmente pretendemos conocer, sentir y seguir a Dios.