POR LEONARDO ANDUJAR ZAITER, Santo Domingo DN.-Quienes tienen a Dios vivo en el interior, contarán de manos limpias e inocentes.
Andarán rectamente y en humildad, llenos de amor y fidelidad.
El camino a recorrer estará libre de aflicción, por cuanto, los enemigos no podrán defraudar lo sostenible y valeroso de las obras divinas.
Sabrán afirmar sacrificios para reconocer que Dios nunca abandona.
Serán verdaderos testigos de cómo Dios ayuda sin rechazar a ningún hijo que marcha por la senda del bien.
Ese es el destino de la felicidad dentro de cada hombre.
Las sentidas maravillas ayudarán a apreciar la victoria frente a los enemigos.
Dios ayudará y sanará en todo instante y derramará bondad a lo largo de la vida.
Proveerá justicia y la confianza tocará y bendecirá la roca de refugio.
Dios habitará siempre en la entraña del hombre y evitará que las calamidades y el maldito temor, turben la vida.
Las manos limpias e inocentes, son fuertes y esperan soportar, el peso de los que se acercan con intención de destruir.
La protección cubrirá y alejará ver cumplir lo contrario a lo elegido por Dios, para el pueblo seleccionado.
Las manos limpias e inocentes, apoyarán a no permitir quebrar ante los malvados que pretendan sembrar angustias.
Inspirarse en Dios, marcará amplia posibilidad a no facilitar cualquier tempestad que haga claudicar ni siquiera, las miradas enemigas.
Las manos limpias e inocentes, gozarán de prosperidad y fortalecerán al momento de atravesar, la más temible oscuridad.
No habrá nada de qué sentirse culpable y derrotado, por eso, la honra de disfrutar de Dios, vencerá cuantas batallas, tengamos a librar.
¿Estás decidido a conocer a Dios vivo y gozar de manos limpias e inocentes?