Por el Dr, Leonardo Andujar Zaiter, Santo Domingo DN.-El crecimiento espiritual y personal van interdependiente.
La búsqueda de definidos propósitos, hacen recorrer el mismo camino.
Invita a darse por completo para saber de la verdadera felicidad.
El cansancio, jamás podrá llevar a desistir o sentirnos frustrados, por retardar el crecimiento espiritual y personal.
La mayor estabilidad que merece aspirar el hombre, es, forjar en su interior, avance necesario en provecho de considerarse plenamente realizado.
El crecimiento espiritual y personal cuenta con un común denominador, el amor.
Hermoso propósito será entender con absoluta claridad, la importancia del amor en todos los aspectos a emprender el hombre.
El crecimiento espiritual y personal, no es difícil de conquistar, por el hombre común.
El crecimiento espiritual y personal constituye expresión de perfección del hombre.
Se persigue con enorme entusiasmo como sinónimo de Felicidad.
Definitivamente, resulta un gran anhelo el alcanzar y encontrar consumación, cuando el hombre se consagra fielmente a la vida.
Al dotarse de tal aspiración, aproximará a contactar con la propia naturaleza humana.
La vida, tomará perfil encantadora y guardará soledad teológica para garantizar, sostenible avance de superación.
Forjar el destino, a partir, del pleno crecimiento espiritual y personal, lo pendiente hacer, contará, de la aprobación y bendición de Dios.
El hombre, gozará de espíritu, mente y accionar, bien iluminados al manifestar, gigantesca gratitud a Dios al conceder, la oportunidad de trascender, más allá, de una vida terrena ordinaria.
¿Consideras prudente pensar en la entrega al crecimiento espiritual y personal?