Diario Digital Dominicano, por el Dr. Leonardo Andújar Zaiter, 18 de mayo 2023, Santo Domingo, DN, República Dominicana.-Aprendamos a aliviar el dolor que llevamos dentro.
No podemos seguir permitiendo, adueñarse de nosotros.
Entendamos, el dolor no es el camino puesto por Dios.
Aunque enseña a encontrar sanación para vivir en felicidad.
Mientras despertemos odio, entonces, en igual proporción, intensificará el umbral del dolor.
Cada quien representa ser dueño de su propio dolor y sanación.
Además, construye el momento de entrega a la búsqueda de empezar a perdonar.
Nunca será oportuno actuar como juzgador.
Lo importante es cicatrizar heridas que no tienen necesidad de continuar sangrando.
Sufrir innecesariamente, no solamente desgasta, también impide conocerse a sí mismo.
Vale la pena preguntarse, ¿Ganamos algo guardando dolor, odio y manteniendo heridas abiertas?
Busquemos la respuesta por separado y de seguro todos arribaremos a la misma conclusión.
Cada vez que almacenamos y expresamos dolor, procedemos superficialmente y nos volvemos vulnerables.
El orgullo nada aportará a la felicidad de las personas.
No solamente afectará lo humano, sino que va más allá, a lo espiritual.
Al guardar dolor, no conseguiremos contactar a Dios, pues, hará imposible, conectar con la profundidad del ser.
Lo mejor es liberarnos de lo llevado interiormente y que tanto peso produce.
Comencemos a enfrentar la realidad con humildad y veremos fluir sensaciones de bienestar que traerán respeto, paz, armonía y amor.
El dolor desorienta ese sentido correcto de la vida y destruye a quien lo incuba.
No temamos en perdonar y terminemos de una vez por siempre, con el dolor que no deja ser feliz.
La vida es hermosa, pero somos nosotros, que debemos contribuir hacerla resplandecer en medio de la incertidumbre.
BENDICIONES.
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