Diario Digital Dominicano, por el Dr. Leonardo Andújar Zaiter, Santo Domingo DN, República Dominicana.-Resulta interesante levantarse cada mañana y compartir misericordiosamente con el prójimo.
Iniciar el día, manda actitud a perdonar sin mirar a quien y sin valorar la magnitud del mal.
Ponderar nuestras grandes necesidades espirituales y personales.
Ofrecer frases de alientos al prójimo.
Además, tomados de las manos y empezar a peregrinar para ayudar a quienes sufren.
Despojarnos un tanto de nuestro bienestar y permitir a otros, disfrutar lo que no han podido en la vida.
De saber brindarnos, actuamos a partir de lo deseado por Dios, sobre lo que hacer con los hermanos.
Aprender a entregarnos sin juzgar a nadie y tomar el camino escogido a lo largo del existir.
La relación estrecha y solidaria, fortalecerá la alegría a llevar paz y felicidad de las que decimos poseer.
La paz y felicidad nunca habitan en el interior de quienes no saben, vivir en armonía y hermandad.
Dios privilegia haciéndonos hijos elegidos y confía que vayamos a cumplir su Palabra.
Al levantarnos, debemos comportarnos como Dios manda y así no estaremos ajenos a lo pretendido transmitir y expandiremos a los seres humanos, mensajes de bien.
Levantarnos sin la fe puesta en Dios, nos volverá más pobre e infeliz y producirá total desorientación y desprecio.
Pensemos siempre, Dios no crea la vida por casualidad.
La misión a ejercer, deberá buscar vencer la fuerza del mal y la apatía, las cuales, no sigan interrumpiendo lo trascendental que hay en el interior del hombre.
Cada hombre es concebido bajo la esperanza de comportarse en condición de hijo de Dios y sus actuaciones corresponden claramente, con lo afirmado en la Palabra.
La manera de levantarnos, expresa si aceptamos a Dios.
¿Cómo logras levantarte cada mañana?