Santo Domingo.- La Tercera Sala de la Cámara Penal de la Corte de Apelación del Distrito Nacional desestimó los 26 recursos de apelación presentados por querellantes en el caso Jet Set, quienes buscaban modificar las medidas de coerción dictadas por la jueza Fátima Veloz, del Juzgado de Atención Permanente, contra los hermanos Antonio y Maribel Espaillat, propietarios de la siniestrada discoteca.
El tribunal, compuesto por las magistradas Nancy María Joaquín Guzmán, July Elizabeth Tamaríz Núñez y Mariana Daneira García Castillo, confirmó en todas sus partes y a unanimidad la decisión impugnada, al considerar que se ajusta al marco legal vigente.
El Ministerio Público y decenas de familiares de las víctimas solicitaron que se sustituyeran las medidas impuestas por prisión preventiva.
RATIFICA GARANTIA ECONOMICA Y PRESENTACION PERIODICA
Sin embargo, el tribunal ratificó la decisión que establece una garantía económica de 50 millones de pesos, presentación periódica e impedimento de salida del país a los hermanos Espaillat, y la declaró el caso como complejo.
En sus motivaciones, el tribunal destacó que no existe peligro de fuga por parte de los imputados, quienes cuentan con suficiente arraigo, han mostrado disposición para colaborar con la investigación, no tienen antecedentes judiciales, ni se ha evidenciado riesgo de destrucción de pruebas o amenaza a las partes involucradas o a la sociedad.
La corte citó el artículo 234 del Código Procesal Penal, que establece que la prisión preventiva solo procede cuando no sea posible evitar razonablemente la fuga del imputado mediante medidas menos gravosas, o cuando su libertad represente una amenaza para la investigación, la víctima, sus familiares o los testigos.
Rogelio: coerción Jet Set no se corresponde con magnitud del hecho
El obispo de la diócesis Padre Montesinos se pronunció contra el sistema de justicia dominicano y rechazó enérgicamente la medida de coerción, por considerarla débil, impuesta contra los hermanos Antonio y Maribel Espaillat consistente en el pago de una fianza de 50 millones de pesos, presentación periódica e impedimento de salida.
“La magnitud del hecho no se corresponde con la decisión de la justicia dominicana, por lo tanto la justicia debe cuestionarse y aquí recordamos a Galeano, que la justicia es como la serpiente solamente muerde a los descalzos, esta gente tiene una boca grande y unos bolsillos llenos. Si hubiese sido un infeliz, lo hubiesen mandado para La Victoria, pero a estos no, la medida de coerción es para estar en su casa”, cuestionó.
“La justicia es una serpiente que muerde a los desnudos”, Dijo que, como diócesis Padre Montesinos, asumen el compromiso de que durante todo un año levantarán su voz hasta que se le haga justicia a cada persona que quedó sepultada bajo los escombros de esa discoteca.
“Como diócesis Padre Montesinos, aquí junto a parte de los sacerdotes y parte de los dolientes de que los días 8 de cada mes estaremos aquí clamando justicia y ahora reclamando que la decisión que tomó la justicia dominicana frente a este hecho no corresponde a la magnitud de lo que sucedió aquí”, subrayó
Ante la pregunta de periodistas sobre si debe ser modificada la medida de coerción, Rogelio contestó lo siguiente: “no solo modificada, es una medida que nunca debió existir … Seguimos en luto porque la justicia dominicana es la más injusta que puede haber; y Galeano lo dijo y se aplicó aquí que la justicia es como la serpiente que solamente muerde a los desnudos, y aquí en este caso la justicia solamente muerde a los de abajo, a los chiquitos”, afirmó.
El obispo Cruz reiteró que “lo que pasó aquí es de una magnitud tal que no es para venir con el cuento para un tipo que está en su casa hoy. Si hubiese sido un infeliz ciertamente hubiese tenido otro tipo de medida”, criticó.Tras la decisión, en una nota de prensa, el Poder Judicial destacó que el dictamen se sustentó en la normativa procesal vigente, y el principio de legalidad penal al tiempo que lamentó que la normativa penal vigente sea de hace más de cien años. Esta medida fue dictada semanas antes de la promulgación del nuevo Código Penal, y precisamente la tragedia del Jet Set motivó al endurecimiento de la pena en casos similares con hasta 10 años de prisión para los responsables de atentados culposos contra la vida.