Diario Digital Dominicano, por Rafael Fernández, 31 de mayo 2020, Santo Domingo DN.-Siempre he dicho que la carrera de Comunicador Social, Mención Periodismo, no esta destinada para todos aquellos individuos que se enganchan a hacer opinión, y a querer ganar loor por sus babosadas.

El bulloso y paniaguado Frederick Martínez, que apenas llega a vocinglero de los medios masivos, a los cuales va a trabajar, es un individuo gris y sin principios profesionales que exhibir.

Pero, el señor Frederick Martínez, y el señor Iván Ruiz, dos individuos que componen las más groseras ideas para depotricar en contra de periodistas, como el periodista estrella de Univisión, Tony Dandrades, no he visto otros individuos en este país con esa misma laya.

Da mucha pena y gana hasta de llorar saber que dos personas productores de espacios de televisión, de este país, se presten a socavar el buen nombre hecho a sangre y fuego por el periodista decente y gran profesional Tony Dandrades.

Primero, Iván Ruiz, sabe muy bien que Frederick Martínez, siempre ha estado buscando como sonar, y aprovecha cualquier circunstancia para hacerse el gracioso ante la opinión publica nacional e internacional.

Ha sido acusado, y muy recurrente de atrocidades, y todo comienza con el beso a Fernando Villalona, todos esos problemas por pasarse, pero nunca cometerá esos abusos en los Estados Unidos, porque el sabe que allí no puede sobornar a los miembros de la justicia estadounidense.

Estos dos individuos, se apandillaron para hacer quedar en ridículo a Tony Dandrades, en la opinión publica nacional e internacional, y realmente lo que me duele es, de la forma despectiva como lo expreso el señor Martínez.

Martínez, no entiende que al referirse a Tony Dandrades, en esa forma, demuestra un racismo rancio, ese racismo lo tiene enfermo, y no podrá curarse jamas, porque irá a la tumba como cualquiera.

El pueblo dominicano, debe estar bien claro y abstenerse de forma radical, de no ver esos programas que estos dos mercenarios del mal hacen de forma irreverente, la opinión pública debe sacrificarlos para todo el resto de sus vidas obviando sus propuestas televisivas. RF