Diario Digital Dominicano, por el Dr. Leonardo Andujar Zaiter, 27 de agosto 2023, Santo Domingo DN.-Si empezamos reconociendo que somos pecadores, desaparecerán los sufrimientos.
Sentir sufrimiento, cambia la vida de las personas por completo.
La incapacidad arropa e impide poder descubrir cómo alivianar las cargas en los días venideros.
Reconocer que somos pecadores, las culpas dejarán de incidir y no resquebrajan las tantas motivaciones tenidas en la vida.
Necesitamos liberarnos de los pecados e incentivar la aparición del hombre nuevo, nacido bajo la fe de Dios.
Será un hombre nuevo, surgido con espíritu firme que irá por camino recto.
La experiencia de vivir el pecado, guiará a experimentar un espíritu quebrantado para ser tocado y transformado.
El pecado sensibiliza a los hombres a buscar el encuentro con la divinidad.
El pecado permite cuestionamiento interior y descubrir lo inmenso, llevado en el interior.
Reconocer que somos pecadores, es iniciar la sanación requerida y sentirnos transformados.
La mejor autodefensa ante el mal, acontece, cuando sabemos, somos pecadores y entregados en total arrepentimiento.
Proceder de otra manera, nos estaremos condenando y escaparemos a vivir, la divinidad.
Meditemos sobre el pecado y ayudará bastante a la comprensión de evitar arruinar la vida, solo por proceder en rebeldía con lo dictado por Dios.
Sabemos que demandamos del sacrificio mediante la conversión y así renunciamos al pecado y restablecemos el interior.
Limpios de pecados, la vida dará a entender, que buscamos alianza transformadora, donde lo profundo, pasará a restaurarse.
Ser pecador, brinda magnífica oportunidad de clamar, “Dios, eres orientador de nuestras vidas, independientemente que estemos alejados de los lineamientos divinos”, ven y rescátanos.