Diario Digital Dominicano, por el Dr. Leonardo Andújar Zaiter, 6 de agosto 2023, Santo Domingo DN.-
Necesitamos pedir sabiduría al Señor antes de ofender.
Nuestras maneras de pensar y actuar, sean acordes a lo dictado por la justicia divina.
Solicitamos paciencia y desbordamos amor a quienes pretendemos ofender.
La mejor salida a no ofender, es regalar amor y esperar, que el Señor asuma absoluto control.
Si aprendemos a sustituir ofensas por amor, seguiremos adelante y abrazaremos la felicidad.
El Señor no enseña otra cosa que sea amar y cuando caemos en franca desobediencia, rompemos las Leyes Celestiales, queriendo actuar como impone la vida terrenal.
Las ofensas resultan dañinas a las personas involucradas, pues, almacenan rencores, odios, maldades, etc.
Si pedimos sabiduría, nos fortalecemos sin importar las animadversiones que pudiéramos padecer.
La sabiduría reconforta e impide que intenciones negativas, terminan traspasando y destruyendo el valioso mundo interior.
Nada oscuro habitará en el interior de los hombres que buscan y claman al Señor, hoy y siempre.
La consolación no tardará y en cualquier momento por difícil, recibirá constante respaldo y alivio.
La sabiduría aporta dominio propio y permite saborear entendimiento y paz.
Cada hombre representa testigo fiel de lo que el Señor alcanza hacer en las vidas de los creyentes entregados sin reservas.
La sabiduría defiende y regala vida transformada, a pesar de enfrentar obstáculos difíciles diariamente.
También la sabiduría proporciona madurez en el silencio.
Muchos prefieren omitir, ya que, por el escaso crecimiento espiritual y personal, es entendido como debilidad y expresión de derrotado.
La sabiduría encarnada, resiste las consecuencias de las ofensas y otorga vivir, en relación plena entre el Señor y el hombre.
Las ofensas que nunca amarguen ni arruinen. Por tanto, no ofendas.