Diario Digital Dominicano, por Marianela Terrero Carvajal, 14 enero 2022, Santo Domingo, DN, República Dominicana.-Mi pueblo, pueblo mío, tus encantos, la dulzura de tu gente, tus estrechas calles adoquinadas y adornadas, hermosas casas de madera al estilo victoriano atraen al curioso visitante, quien con la algarabía de un niño cautivado por tal osadía, y el trato afable y familiar se aferra como un imán a ti pueblo mío.
Pueblo mío, en tus hermosos atardeceres de primavera y de cantos de ruiseñores el amor y la pasión florecen cual si fueran lirios y orquídeas. Y la melodía del viento al compás de la pertinaz lluvia, alrededor del parque, un arcoíris de apuestos jóvenes que dibuja y bailan el baton ballet, costumbre de antaño.
Pueblo mío, cuna de las matas del descanso de Farfán, las patronales marcan tu esencia y tus virtudes: la preferencia del paseo por las calles en lugar de las aceras, las caminatas por el parque, donde los amigos, los enamorados, entre vueltas y vueltas cultivan la candidez de las mejores relaciones. El cabalgar de los caballos con sus finos pasos, el sonido de la sirena y las campanas de la Santa Lucía, tu bella iglesia de arquitectura única en el continente.
Pueblo mío, pueblo mío, remanso de paz e inspiración de generaciones, rincón mío, el más grande de la geografía local, que otrora alcanzaste el honor de ser el pueblo con mayor número de profesionales egresados de las academias. A ti, pueblo mío, me debo y me entrego.
Escrito por Marianela Terrero Carvajal.
La autora es abogada con varias maestrías, catedrática universitaria, libre pensadora y poeta.