Por Daniel Cruz, Santo Domingo.-Con la reunión del Comité Central de ayer el Partido de la Liberación Dominicana le presentó al país sus credenciales de institución organizada, unida y con vocación de poder.
La reunión se desarrolló sin incidentes; agotó la agenda de tres puntos que le propuso el Comité Político, y, lo más importante: puso de relieve la fortaleza del liderazgo del presidente del PLD, Danilo Medina, y la capacidad del Comité Político.
El primer punto de la agenda fue la aprobación del protocolo que regirá la elección del candidato presidencial; el segundo, la determinación de los aspirantes que participan en el proceso interno, y el tercero, la elección de la fecha y del método en que se llevará a cabo esa elección. De estos aspectos merecen destacarse cuatro cosas:
1._ El protocolo ajusta el proceso eleccionario interno a lo dispuesto por las reglamentaciones del PLD y lo dispuesto por la legislación electoral. Es un protocolo (reglamento) flexible que no quita ni limita derechos porque los compañeros que optaron por no participar en este proceso inscribiéndose tienen la oportunidad de hacerlo en la elección que tendrá que hacerse en el plazo de ley (octubre de 2027). Claro, esos aspirantes –de aparecer– tendrán la desventaja de que enfrentarán a un aspirante validado por sus compañeros en unas elecciones hechas con padrón semiabierto, lo que significa por miembros del PLD y los dominicanos y las dominicanas interesados en el destino de su país, pero que no figuran en ningún padrón partidario. Si alguien puede revertir esa elección en octubre del 2027, o sea convencer a los peledeístas de que es mejor y más conveniente que el compañero por el que se votó en octubre-diciembre de 2026 es porque merece representar al Partido en las elecciones de 2028.
2._ El protocolo debió tener una fecha para el retiro de las aspiraciones de manera que se evite la mala experiencia de procesos anteriores en que aspirantes se retiraron cuando las boletas de las elecciones internas ya habían sido impresas. Por suerte esto puede disponerse en algún reglamento que se elabore más adelante.
3._ A nuestro juicio hay dos aspectos interesantes respecto a los aspirantes presidenciales inscriptos. Se trata de la decisión de inscribirse de los compañeros Gonzalo Castillo y Ramón Ventura Camejo. Ambos tienen en común que no son miembros del Comité Político por decisión propia. Gonzalo goza de mucha simpatía en el Partido y fuera; sin embargo, está por verse en qué medida su inscripción cambia la realidad política moldeada en el PLD por los aspirantes que vienen movilizándose desde hace más de un año.
4._ En lo personal el autor de este comentario era partidario de que a lo sumo hubiera cuatro aspirantes. Consideramos un mito la creencia de que mientras más aspirantes hay más se moviliza el Partido. Eso sería cierto si todos los inscritos estuvieran por encima de la media del liderazgo del PLD y si realmente estuvieran impulsando un proyecto para el presente. Todos sabemos que no es así y que algunos no podrán hacer otra cosa que participar en algunos programas de televisión al socaire del título de aspirante presidencial.
El buen desenvolvimiento y lo correcto de lo decidido ayer les amargó el día a algunos que esperaban problemas. Los peledeístas procedieron con madurez política y apegos a su mejor versión, la que precisamente los ha hecho vivir momentos de gloria y al país etapas de desarrollo material e institucional. Así proceden discípulos genuinos de Juan Bosch, y así se propicia el retorno al gobierno más temprano que tarde.