Iglesia Católica respalda lucha contra la corrupción, lavado y narcotráfico

Por Diario Digital Dominicano
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Diario Digital Dominicano, por Marisol Laurens, 24 de septiembre 2021, La Vega, República Dominicana.- La Iglesia Católica respaldó la lucha que ha emprendido el Ministerio Público contra la corrupción, el lavado de activos y el narcotráfico.

Monseñor Héctor Rafael Rodríguez, obispo de la diócesis de La Vega, dijo que «la lucha contra la corrupción es una preocupación para el país, pero una alegría para la gente seria».

El prelado habló en el Santo Cerro, de aquí, durante una eucaristía por el Día de Nuestra Señora de las Mercedes, patrona del pueblo dominicano, la cual contó con la presencia del presidente Luis Abinader, su esposa Raquel Arbaje, la vicepresidente Raquel Peña, ministros y otros funcionarios.

Lamentó que en los operativos contra esos flagelos aparezcan siempre nombres de funcionarios y dirigentes de los principales partidos.

«Es inaceptable escuchar personas que critican la lucha contra la corrupción y la impunidad, abogando para dejen las cosas como están, sin tocar a los corruptos, sin recuperar el dinero robado, bajo la excusa de que esto podría generar en la desestabilización y afectar la paz social y la gobernanza en el país”, declaró.

Valoró el deseo del actual Gobierno de defender la cosa pública y su insistencia en el manejo transparente de los fondos públicos.

Felicita al Ministerio Público

“Apoyo y felicito públicamente al Ministerio Público, por su valentía en la lucha por y persecución contra la corrupción, el lavado de activos y el narcotráfico”, ratificó.

Opinó que el desarrollo de un país “no puede construirse a contrapelo de un grupo de gente que se escuda en negocios turbios y vagabunderías de unos pocos, ni puede tampoco detenerse por el sangrado que ocasiona la corrupción”.

“Entendemos que lo que le roba la corrupción al pueblo no es simplemente unos chelitos, sino que le roba sin piedad y de manera grosera la salud, la educación, la vivienda, la alimentación, el bienestar, la seguridad y hasta el deseo de vivir”, subrayó.

Explicó que «por un lado, la corrupción crea pobres, desesperanzados, marginados sociales, pero por otro lado crea un pequeño grupo de privilegiados súper ricos, la mayor parte de las veces sin méritos, por no haberse enriquecido en base a un sudor y a un trabajo honesto”.

 


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