Diario Digital Dominicano, por Dominga Valdez, 13 de junio 2020, Santo Domingo DN.-Elegía del Inmigrante, in memoriam a María Morales.

La hermosa mujer siempre albergó la esperanza de retornar a su terruño.

Dos trabajos o quizás tres, les robaron la salud.

Acá en Puerto Rico, quedan sus fuerzas, esos sueños truncos, noches sin dormir, un cansancio crónico, lágrimas, depresión.

Allá en su hermosa y amplia casa, sus hijos ya adultos, con tristeza esperan su cadáver.

18 años de duro trabajo, esperando esa ansiada amnistía que no llega.

Ahora retorna María, sin nada, con las manos vacías, sin estatus migratorio regular, regresa sin vida y todo lo luchado por años, igualmente se queda.

El precio de la inmigración pasa factura, duele tanto, separa familias, te hurta la alegría y ese dolor de vivir lejos de los tuyos, lejos del lar nativo.

Caminaba con la patria entrañable en el medio del pecho

Caminaba siempre triste, con los pasos cansados, sin brillo sus ojos, caminaba por ahí como muerta en vida.