Por Leonardo Andujar Zaiter.-El presente requiere disposición para construir el futuro.
El futuro no es simple ilusión o momento a vivir.
Demanda planificar y así estará protegido, lo que vendrá.
El tiempo a emplear resultará de gran utilidad y facilitará sembrar con optimismo y cosechar altos éxitos.
Aprovechar el presente, permitirá forjar decididamente lo esperado recibir.
La humildad y la sabiduría, pasarán abonar los planteamientos formulados que determinarán lo deseado alcanzar.
Cuando empezamos a proyectar buen apoyo, lo surgido gozará de seguridad y riquezas que harán perdurables, los frutos cosechados.
El presente sostiene el futuro, de la misma forma, el pie puesto atrás, da pasos seguros hacia adelante.
El futuro podrá ser posible, en la medida que concentremos esfuerzos en el presente.
No sabe de límites, por eso, es tan extenso y facilita la vida en bienestar, a pesar de las distintas dificultades.
Aprendemos a valorar el futuro, cuando los escollos pasados, no nublan los ojos y la mente del hombre, se muestra dispuesta avanzar.
Que el pasado no preocupe, ocupémonos del futuro y comencemos a aflojar las cosas que aún laceran el presente.
Las cargas arrastradas, entorpecen aspirar con fuerzas motivadoras que admitan el futuro bajo claros arrepentimientos ante las preocupaciones, las cuales, terminan por tronchar la perseverancia.
La tarea de hoy, impone avanzar lo más libre de compromisos que permitan rebasar situaciones difíciles y dejen a un lado, todas las influencias negativas.
Las bellezas del futuro son refinadas en el presente y llevan a consentir significativamente la vida.
¿Estás trabajando el presente para gozar del futuro?