Símbolo de victoria y Paz, el laurel evoca la fuerza y el éxito; pero además de estas connotaciones poéticas, este arbusto goza de enorme reputación por sus beneficios para la salud.
Se encuentra muy presente en la zona del Mediterráneo, pero con el correr de los años se diseminó por todo el mundo y logró adaptarse a casi todos los climas.
Fácilmente alcanza los 10 m de altura y es muy fácil de cultivar.
El laurel cuenta con propiedades antisépticas, antifúngicas y antibacterianas. Las infusiones de laurel son beneficiosas para los procesos digestivos por tener propiedades antiespasmódicas y estimulantes.
Hemos visto algunos de los usos principales de las infusiones o del aceite esencial de laurel, pero también podemos aplicar las maravillas de esta hierba aromática a otros aspectos de la salud nada despreciables.
– Alivia la fatiga.
– Ayuda a combatir el herpes y las aftas.
– Alivia la ansiedad, la hipersensibilidad y la falta de confianza.
– El aceite esencial de laurel es eficaz para curar micosis y acné.
– El aceite esencial de laurel depura el ambiente y aporta energía.
Prepara una infusión de laurel.
Para preparar una infusión de laurel, agrega 6 hojas bien lavadas en 250 ml de agua. Coloca al fuego y cuando comience a hervir, retira y deja reposar durante 10 minutos.
Cuela la preparación y consume. Puedes beber entre 2 y 3 tazas al día.
Contraindicaciones y efectos secundarios.
Es importante prestar atención a la cantidad que se ingiere, ya que las hojas de laurel pueden provocar somnolencia o afectar a personas que tienen el estómago sensible, obviamente cuando se consume en exceso.
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