Diario Digital Dominicano, por el Dr. Leonardo Andujar Zaiter, 8 de agosto 2023, Santo Domingo DN.-Cuando apelamos a Dios, nos restaura la relación quebrantada.
Ofrece enlazar lo destruido por desenfrenada sea la reacción humana.
El respaldo divino invita a sanar y a perdonar a quienes han lastimado las fibras sensibles.
Enseña a tener compasión por las mentes enfermas que no son capaces de despojar pensamientos dañinos y darse la oportunidad de equilibrar la vida.
Vivir generando angustias a otros, definitivamente terminará hundiendo a los propiciadores del mal.
Dios orienta a los hombres como aprender a sanar en medio de situaciones traumáticas experimentadas.
Cuando sanamos, salvamos la relación que ha sido lacerada por exabruptos y demás reacciones nada conciliadoras.
Dios está colocado por encima de las palabras hirientes que llevan a mantener estado de irritabilidad y rechazo.
Él toma posesión y dominio a través de la prudencia, independientemente, lo veloz que vaya el mal destruyendo la vida.
El hombre está llamado a seguir en obediencia, el cumplimiento de los preceptos divinos sin nunca pretender romper vínculos.
Dios refuerza y bendice la relación sostenida con sus siervos y confía serán acogidos en completa entrega.
Al poner todo en mano de Dios, renacerá el motivo para continuar viviendo y correspondidos por la santa misericordia.
Vivir la Verdad divina, multiplicará entre los hombres, la senda recta a lograr la libertad y distinguir la salvación.
Dios protege en medio del fuego y rescata de las aguas turbulentas e impide caer en el abismo.
Es escudo de protección ante los males que intentan secar la fuente de alegría y gozo.
¿Entiendes que Dios restaura la vida?