Diario Digital Dominicano, por el Dr. Leonardo Andújar Zaiter, Santo Domingo DN, República Dominicana.-El hombre no tiene razón alguna para entrar en desobediencia con Dios.
La justificación de quienes procuran hacer validar dicha falta, jamás encontrará aceptación en lo espiritual y religioso.
Es oportuno examinar el interior y eliminar lo que pudiera generar decepción.
La desobediencia impacienta y dificulta mantener acciones tendentes a conectar con Dios.
Es algo a renunciar enseguida sin excusas y restablecer la entrega fuera de mezquindades ante las encomiendas divinas.
No conviene a la tranquilidad, postergar el bienestar que solo Dios ofrece de aliento a la vida.
Nuestra conciencia espiritual es encargada de enfrentar, lo que perturba sentir paz y tomar decisiones a seguir adelante, buscando revelaciones de las promesas dadas a conocer en la Palabra.
Regularmente la desobediencia asume posición adoptada, por quienes se sumergen en el autismo espiritual y se alejan de las peticiones del interior.
De renunciar al autismo espiritual, cambiará el nivel de respeto y compromiso basado en Dios.
La desobediencia, sencillamente aparta de la sabiduría con que necesitamos manejarnos en la vida bajo condiciones de creyentes y fieles discípulos.
La vida de no incorporarse a la verdad divina, los pensamientos de los hombres, resultarán totalmente distantes a la concordancia con lo Celestial.
En dicho sentido, el hombre andará apartado de la bendición de Dios que instruye la perspectiva de los pasos por camino recto.
La vida no conviene llevarla en confusión ni abrumada de soberbia y dolor que coloquen erróneamente y hagan perder el espíritu de humildad, el cual, requiere primar en quienes dicen llamarse, cristianos hijos de Dios.
¿Caes en desobediencia ante los mandatos de Dios?