SANTO DOMINGO./Un total de diez aviones de transporte estratégico de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos se encuentran operando desde la base de operaciones instalada en el Aeropuerto Internacional de Las Américas (AILA), como parte del apoyo logístico a la Operación Southern Spear, desarrollada bajo el mando del Comando Sur de los Estados Unidos (Southcom).
De acuerdo con información oficial de la Fuerza Aérea estadounidense, el despliegue forma parte de las misiones que las fuerzas militares mantienen en el Caribe para respaldar operaciones dirigidas por el Departamento de Guerra y cumplir prioridades presidenciales orientadas a interrumpir el tráfico ilícito de drogas y proteger el territorio estadounidense.
Las operaciones en el AILA son realizadas por aviadores asignados al 921.º Escuadrón de Respuesta a Contingencias y al 621º Ala de Respuesta a Contingencias, quienes llevaron a cabo la habilitación de una base aérea provisional en la pista 17-35 del aeropuerto.
Entre el 4 y el 9 de diciembre, las autoridades estadounidenses trabajaron en la habilitación y puesta en operación de una base provisional en el Aeropuerto Internacional de Las Américas (AILA).
Según lo informado, el 921º Escuadrón de Respuesta a Contingencias tiene como misión la apertura y habilitación inicial de bases aéreas para operaciones militares en entornos austeros. Estas unidades están diseñadas para evaluar, acondicionar y poner en funcionamiento aeródromos en corto tiempo, permitiendo el rápido despliegue de aeronaves, personal y carga.
Mientras que la 621º Ala de Respuesta a Contingencias, perteneciente al Comando de Movilidad Aérea de los Estados Unidos, aportó capacidades integradas en meteorología, seguridad, logística y control del tránsito aéreo, y se especializa en operaciones de respuesta rápida y movilidad expedicionaria.
La autorización para acceder a áreas restringidas de San Isidro y del AILA ocurre en un momento en que el Gobierno dominicano subraya los beneficios de su alianza con Washington, especialmente en la lucha contra el narcotráfico.
El presidente destacó que desde el 2020 el país decomisa “casi diez veces más drogas por año” que en la década previa, un incremento que atribuyó al trabajo conjunto con agencias estadounidenses y que —según recordó— fue reconocido por una misión de alto nivel de la DEA.
El mandatario advirtió que la República Dominicana enfrenta “una amenaza real” vinculada al crimen organizado, y afirmó que los acuerdos que permiten operaciones como el uso temporal de áreas restringidas para personal y equipo estadounidense forman parte de la estrategia para reforzar la cooperación en seguridad regional.
El pasado 26 de noviembre, el presidente Luis Abinader confirmó que la República Dominicana autorizó a los Estados Unidos el uso de zonas restringidas de la Base Aérea de San Isidro y del Aeropuerto Internacional de Las Américas (AILA) para el transporte de equipo y personal técnico vinculado a la visita oficial del secretario de Guerra (Defensa), Pete Hegseth. El mandatario enmarcó la presencia de Hegseth —y por extensión el movimiento de material estadounidense— dentro de los permisos especiales concedidos por el Estado dominicano bajo los protocolos de cooperación bilateral.