Diario Digital Dominicano, por la Licda. Catherine Fernández, 23 de febrero 2023, Santo Domingo, DN, República Dominicana.-No es posible despertar la conciencia sin dolor. La gente es capaz de hacer cualquier cosa, por absurda que parezca, para evitar enfrentarse a su propia alma. Nadie se ilumina fantaseando figuras de luz, sino haciendo consciente su oscuridad.-
Carl Jung-
Somos luces, sombras, aciertos y desaciertos, somos seres vulnerables, capaces de estallar y sacar de nuestros adentros las peores miserias, salpicarlas a nuestros seres queridos y a aquellos que ni siquera conocemos.
En este tiempo nos dejamos deslumbrar por nuestras luces, alucinamos tanto porque sean nuestro verdadero farol de expresión hacia el exterior, que dejamos de percibirnos seres humanos para ser artilugios de sonrisas en las fotos que guardan grandes vacíos en el interior. Por eso resulta tan importante conocer nuestras sombras, porque nos ayudan a mantener el equilibrio interior. Somos falibles, sentimos celos, envidia o culpa, pero también nos renovamos. Somos humanos y aceptarlo viviendo la realidad y no una historia de cuento, nos ayudará A TENER PAZ.
José Ingenieros en su libro el Hombre Mediocre nos dice que cada hombre posee un valor de contraste, que si no existiese la sombra ignoraríamos el valor de la luz, que la infamia nos conduce a admirar la virtud, que la miel no sería dulce si el acíbar no enseñara a paladear la amargura.
Es tiempo de cuaresma, ese tiempo de reflexión, de volver la mirada al interior para intimar con nuestro Creador. En un mundo que danza por la fachada del logro y el afán por publicarse como una persona de éxito, se hace indudablemente necesario conectar con Dios, con uno mismo.
Usted me dirá, pero reflexionar ¿de y para qué? Si buscamos la definición de la palabra reflexión podemos encontrar que se define como el pensamiento o consideración de algo con atención y detenimiento para estudiarlo o comprenderlo bien o la advertencia o consejo que una persona da a otra para inducirle a actuar de manera razonable.
Siendo, así las cosas, es tiempo de estudiarnos, de comprendernos para asumir esos cambios que impactaran de manera positiva en nosotros y los que nos rodean; es tiempo de perdonar y perdonarnos, haciendo un ejercicio genuino, sincero, un examen de conciencia respecto a nuestra relación con nosotros, los amigos, la familia, el trabajo, escarbando sobre todo aquello que nos aparta de la Paz de Dios.
Tiempo de reflexión, de poner en claridad aquellos matices de nuestra existencia que pueden parecer ambiguos y desde el interior sanar esas contrariedades o pleitos internos que nos mortifican y nos inducen a estar temerosos, ansiosos, nos hacen olvidar la gratitud y encerrarnos en el ego, ese ego que no es más que una carátula social, un pergamino que nos distancia de lo que somos realmente. Esa caratula habida de halagos, de validación de los demás, que requiere constantemente una vigilancia de todo y de todos; ese ego que nos aparta de la simplicidad.
Que esta cuaresma tomemos la firme decisión de poner atención, más allá de nosotros mismos. Que este tiempo de reflexión nos lleve a hacer de la gratitud no solo un hábito, sino un estilo de vida, que nuestra mente sea dominada por el amor, el amor de nuestro Creador, que es tan grande que dio su vida por nosotros, que nos acompaña; para con ello valorar plenamente la vida. Agradecer que nacimos, vivimos, dar gracias por lo que hemos conseguido, por esas personas que permanecen, por las que aún no conocemos: y que vuelva a nosotros la capacidad de asombro.
Concluyo indicando que no importa a que religión pertenezcamos o donde estemos, tomemos este tiempo para volver a nuestro Creado a Jesús o como dice Desiderata o cualquiera que sea tu idea de Dios, sacar ese espacio de oración, procurar ser empáticos, procurar enmendar las faltas, procurar cultivar la esperanza, la alegría, procurar sostener esa mano necesitada, procurar escuchar y perdonar.
Suelta, retoma, levántate sin miedo, agradece el aquí y el ahora y reconstrúyete de la mano de Dios.
Bueno es Dios
Catherine
La Hija de José y Ulba
La Nieta de Lesa
La madre de JM y JH
La sobrina
La amiga
La tía
La hermana