Diario Digital Dominicano, por el Dr. Leonardo Andujar Zaiter, 25 de agosto 2023, Santo Domingo DN.-En la agenda personal a desarrollar, debemos contemplar la búsqueda diaria de Dios.
Dicho encuentro en intimidad, acontecerá en soledad teológica y entonces, solo restará esperar la propuesta divina.
El hombre no puede vivir separado de esa influencia, pues, necesita contactar para agregar control a la vida.
Nada distancia de Dios por intensas sean las fuerzas negativas, incluyendo, el orgullo y la maldad, las que conspiran casi de manera natural ante el sano comportamiento humano.
Exhibir arrogancia, no solamente separa o distancia de Dios, también de sí mismo.
Por eso, el enfoque a dar a la vida diariamente, requerirá la presencia todopoderosa que proteja durante la temible oscuridad y grandes vicisitudes.
Agendar a Dios, desde el momento que elevamos los párpados, es decisión sabía e inherente a los resultados a esperar en la relación estrecha con la divinidad.
Al practicar la soledad teológica, marcará claro rechazo a pactar frente al orgullo y la maldad.
La relación fluirá de manera transparente y será entendida la cercanía a Dios.
Cada acto en la vida, gozará de respuesta correcta y no habrá temor a perder control, independientemente de lo sucedido.
El diálogo a sostener en soledad teológica, abonará enormemente la felicidad y resistirá grandes ataques volviendo aliado al hombre con el Creador.
Colocar a Dios claramente en la vida, es una disposición acertada en momentos necesitados.
La agenda diaria, Dios precisa encabezar, y así la vida estará por encima de los tiempos y circunstancias.
Aprender a llevar la vida, no habrá algo más interesante y provechoso que hacer afirmar, lo complaciente en revelar promesas de estabilidad.
Dispongamos a saber de Dios diariamente y nos apoyaremos en profunda seguridad, optimismo y bienestar.