Diario Digital Dominicano, por Roberto Sánchez, 9 febrero, 2018, Santo Domingo DN.-La señora Brígida Morales no se podía comunicar vía telefónica con su hija por lo que decidió llamar a la pareja de ésta, quien de forma muy natural y tranquila le dijo que tanto ella como sus niños estaban en la casa y se encontraban bien.
Reyna Isabel González Morales, de 30 años, tenía tres días muerta cuando el pasado miércoles su madre llamó a Víctor Alexander Portorreal, quien la mató de varias estocadas y posteriormente ahorcó a los tres hijos que ella procreó en su relación anterior.
Los cadáveres permanecieron por días en la casa donde convivía la pareja, ubicada en un segundo nivel en el barrio Enriquillo del kilómetro 8 de la carretera Sánchez, mientras Portorreal hacía su vida de manera normal.
“Nos engañó a todos. Era 100% con los niños y con ella”, dijo la señora tras explicar que nunca vio discutir a la pareja. “Nunca tuvieron problemas, era un hogar tranquilo, bien de verdad todo. No sé qué fue lo que le dio”.
Confeso asesino narra como cometió los hechos
El hallazgo de los cadáveres se produjo este jueves por el reporte de los vecinos que fueron alertados por el mal olor, producto de la descomposición de los cuerpos.
Víctor Alexander Portorreal narró a los investigadores policiales que la mañana del pasado domingo fue a la habitación donde dormía la mujer, a quien infirió una estocada en el cuello, amarró con una bufanda y dejó encerrada en su habitación.
Tras la acción, se dirigió al dormitorio donde se encontraban las niñas Angela y Daniela Boden, de seis y 10 años, respectivamente. A la mayor la mandó al colmado a comprar unos cigarrillos, momento que aprovechó para ahorcar con una corbata a la pequeña que también dormía. Cuando Daniela regresó también la ahorcó y dejó ambos cadáveres en la habitación.
Tras matar a su pareja y a las dos niñas, Víctor Alexander Portorreal se fue de la casa con el niño Rajami Boden, de 9 años, quien no tenía conocimiento de lo ocurrido porque se encontraba jugando afuera de la vivienda, ubicada en un segundo piso.
El confeso homicida dijo que tras pasarse todo el día en la calle con el menor regresó a la vivienda, donde durmieron y no fue hasta el lunes en la mañana cuando mató al niño.
Asesino le practico sexo oral a los cadáveres de las niñas
Víctor Alexander también detalló que le practicó sexo a los cadáveres de las niñas, según informó el coronel Frank Feliz Durán Mejía.
El padre había solicitado la custodia de las niñas
El padre de los tres niños asesinados junto a su madre por la pareja de ésta, dijo que había solicitado la custodia de los menores y se la negaron.
Daniel Boden aseguró que había pedido ser el responsable de los hijos que procreó con Reyna Isabel González, porque ella no tenía las condiciones para tenerlo, refiriéndose a lo económico.
“La justicia de este país no sirve”, dijo Boden mientras esperaba que le entregaran los cadáveres de las niñas de seis y 10 años, y del niño de 11.
Angela, Daniela, Rajami y su madre fueron asesinados por Víctor Alexander Portorreal, quien se encuentra bajo el poder de las autoridades. Los cadáveres fueron trasladados a la unidad del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF) que funciona en el cementerio Cristo Redentor.
Víctor Alexander Portorreal, de 30 años, confesó a los investigadores de la Policía Nacional cómo mató a su pareja, Reyna Isabel González, y a los tres niños de ésta, hecho que según lo que contó fue planificado.
Narró que la mañana del pasado domingo fue a la habitación donde dormía la mujer, a quien infirió una estocada en el cuello, amarró con una bufanda y dejó encerrada en su habitación.
Tras la acción, se dirigió al dormitorio donde se encontraban las niñas Angela y Daniela Boden, de seis y 10 años, respectivamente. A la mayor la mandó al colmado a comprar unos cigarrillos, momento que aprovechó para ahorcar con una corbata a la pequeña que también dormía. Cuando Daniela regresó también la ahorcó y dejó ambos cadáveres en la habitación.
Tras matar a la mujer y a las dos niñas, Víctor Alexander Portorreal se fue de la casa con el niño Rajami Boden, de 9 años, quien no tenía conocimiento de lo ocurrido porque se encontraba jugando afuera de la vivienda, ubicada en un segundo piso.
El vocero de la Policía, quien ofreció los detalles en rueda de prensa, explicó que el confeso homicida dijo que tras pasarse todo el día en la calle con el menor regresó a la vivienda, donde durmieron y no fue hasta el lunes en la mañana cuando mató al niño.
Víctor Alexander también detalló que le practicó sexo a los cadáveres de las niñas, según informó el coronel Frank Feliz Durán Mejía.
El autor del horrendo crimen fue apresado en el barrio 30 de mayo, del Distrito Nacional. Además fueron detenidas cuatro personas con las que tuvo contacto luego del asesinato.
La Policía dijo que en el lugar de los hechos fue hallada una sevillana de tres pulgadas de largo con la empuñadura de color negro y ensangrentada, un teléfono celular y una camiseta mangas largas con manchas de sangre, además de la corbata con la que ahorcó a las menores.
El vocero informó que el hallazgo de los cadáveres se produjo este jueves por el reporte de los vecinos que fueron alertados por el mal olor, producto de la descomposición de los cuerpos.
Leave a comment