Diario Digital Dominicano, por Andrés Rodríguez, 1 de abril 2023.-El expresidente Donald Trump ha comenzado a criticar al juez encargado de su caso, horas después de conocerse su imputación, asegurando que lo «odia» y que ha sido en realidad elegido por los fiscales.
En el post que acaba de escribir en su red Truth Social, Trump vuelve a insistir en que es víctima de una caza de brujas, que se ha vuelto a manifestar en la elección del juez Juan Manuel Marchán, que será quien primero vea su caso y le lea los cargos en su comparecencia, previsiblemente el martes próximo.
«El juez `asignado´ a mi caso de caza de brujas (…) ME ODIA», escribe con mayúsculas, volviendo a recordar que nunca antes se ha imputado a un expresidente del país.
Descalifica a Marchan por varias razones: «Ha sido elegido por (el fiscal de Manhattan Alvin) Bragg y los fiscales, y es la misma persona que se la jugó a mi anterior director financiero Allen Weisselberg para aceptar un acuerdo de culpabilidad (e ir) a prisión».
Marchán «intimidó a Allen, algo que un juez no puede hacer», insiste Trump.
Allen Weisselberg fue condenado en enero a cinco meses de cárcel por el Tribunal Supremo del estado de Nueva York, una condena leve como resultado de su pacto con la Fiscalía.
Esos cinco meses de prisión en la cárcel de Rikers Island -conocida por sus difíciles condiciones- podrían quedarse en solo cien días de cumplimiento efectivo si Weisselberg, de 75 años, demuestra buena conducta.
Hasta ahora, Trump no ha aclarado si piensa presentarse por su propio pie en el tribunal donde se le leerán los cargos, aunque una abogada de su equipo, Suzan R. Nechels, aseguró que se presentará el próximo martes y algunos de sus seguidores, como la congresista Marjorie Taylor Green, han anunciado su presencia en Nueva York para apoyarlo.
Las invectivas de Trump contra el fiscal Alvin Bragg han sido constantes, calificándolo de «racista», de ser un instrumento del financiero Georges Soros y de odiar a Estados Unidos.
Republicanos califican de antiamericano enjuiciar a Trump
El gobernador de Florida, Ron DeSantis, de quien se presupone su candidatura a las elecciones presidenciales de 2024 en Estados Unidos, ha tachado de «antiamericana» la decisión del Poder Judicial de imputar al expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, por presuntamente haber sobornado a la actriz de cine porno Stephanie Clifford, conocida como Stormy Daniels, para no revelar que mantuvo supuestas relaciones con el magnate hace casi 20 años.
Muchos de sus partidarios y de sus oponentes han reaccionado a la imputación de Trump, el presidente de la Cámara de Representantes, Kevin McCarthy, ha afirmado que el fiscal de distrito de Manhattan, Alvin Bragg, ha «dañado irreparablemente» al país para «intervenir» en las elecciones presidenciales, y ha asegurado que el «pueblo estadounidense» no lo tolerará.
«Mi presidente es inocente y es el único que se interpone en el camino de estos tiranos modernos, al igual que lo hicieron nuestros padres fundadores, para proteger del mal a cada uno de nosotros», ha expresado en su cuenta de Twitter la congresista Marjorie Taylor Greene, una destacada aliada del expresidente.
El senador Ted Cruz ha escrito en su cuenta de Twitter: «El odio del Partido Demócrata hacia Donald Trump no tiene límites. La ‘esencia’ de esta persecución política es pura basura. Esto no tiene precedentes y es una escalada catastrófica en la instrumentalización del sistema de justicia».
«Todos sabemos que los ‘Republicanos Solo en Nombre'(RINO, por sus siglas en inglés) están secretamente felices por la imputación, pero sabemos que la izquierda fascista no parará contra Trump. Están hambrientos de poder y harán lo que sea para aplastar a sus oponentes políticos», ha tuiteado el hijo del expresidente, Donald Trump Jr. Su otro hijo, Eric Trump, ha tachado de «conducta tercermundista» la imputación.
El presidente del Poder Judicial de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos, Jim Jordan, ha opinado que es «indignante», y el congresista republicano Steve Scalise ha calificado la acusación de «escandalosa» y de «falsa», con el único objetivo de «atacar a los oponentes políticos».
Por otro lado, la congresista demócrata Ilhan Omar ha celebrado en su cuenta de Twitter la imputación, al igual que sus compañeras de partido Maxine Waters o Summer Lee. «Que al fin se haga justicia», ha añadido el demócrata Joaquín Castro.
El exvicepresidente de Estados Unidos y probable candidato a la nominación republicana para las elecciones presidenciales de 2024 Mike Pence definió este jueves a la imputación del exmandatario como una “persecución política”.
En una entrevista en la cadena CNN, Pence, vicepresidente en la Administración de Trump, aseguró que “la idea de que un expresidente sea imputado por primera vez en la historia de Estados Unidos por un caso de financiación en campaña huele a persecución política”.
“Creo que la gran mayoría del pueblo estadounidense lo verá así”, añadió.
El presidente del Senado, Chuck Schumer, se mostró más cauto que sus compañeros republicanos y pidió que se evite la interferencia política o la intimidación en el caso. Schumer aseguró que el exmandatario republicano está sujeto “a las mismas leyes que cualquier estadounidense”, según un comunicado de su oficina.
Quien no se ha pronunciado de momento a la noticia es el líder de los conservadores en el Senado, Mitch McConnell, principal figura de la oposición a Trump dentro del Partido Republicano y frecuente objeto de críticas del expresidente.