Diario Digital Dominicano, por la Dra. Rosa Migdalia Terrero Carvajal, 5 de marzo 2021, Santo Domingo DN, República Dominicana.-Como médico Gineco-Obstetra, he visto con preocupación como se está informando que las mujeres embarazadas no deben aplicarse la vacuna anti-Covid 19, incluso dicha información está en el consentimiento informado que debemos llenar y firmar antes de aplicarnos dicha vacuna, cuando las instituciones más llamadas a velar con la salud de nuestras embarazadas y lactantes, llámese Sociedad Dominicana de Ginecología y Obstetricia (SDOG) y la FIGO (Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia (FIGO), nos aconsejan recomendar la vacuna anti-Covid 19 en embarazadas, lactantes y mujeres planeando un embarazo, sin tener que realizar pruebas de Covid19 previo a la aplicación de dicha vacuna.

No hay estudios publicados sobre la seguridad y eficacia de esta vacuna en embarazadas ni en lactantes, puesto que, al menos los médicos, sabemos que usualmente no se realizan estudios de este tipo durante el embarazo ni la lactancia. No obstante, es nuestro deber ético informar, y en estas pacientes somos los Obstetras los llamados a hacerlo. La decisión de aplicarse la vacuna es muy personal.

Como todo en Medicina, siempre debemos colocar sobre una balanza el riesgo/beneficio, y es ahí donde entra nuestro rol principal. Así como la infección por Covid-19 no es más común en las pacientes embarazadas que en las no embarazadas, sí se ha demostrado un mayor riesgo de enfermedad severa, admisión en UCI, ventilación mecánica, parto pretérmino, infección del feto y del neonato e incluso de muerte materna.

Toda esta información se la debemos dar a nuestras pacientes, así como también decirles sobre los efectos secundarios de las vacunas, siendo los más comunes: cefalea (dolor de cabeza), fiebre, dolor en el área de inyección de la vacuna, dolores musculares, los cuales pueden ser tratados con Acetaminofén, medicación segura durante el embarazo.

Además debemos estar claros de que estos efectos secundarios son más comunes en la población joven, dentro de la cual están las embarazadas, por tener un sistema inmune más activo.

A la hora de recomendar la vacuna debemos tomar en cuenta otros factores, como son: la actividad de la enfermedad en su comunidad, el tiempo de embarazo, preferiblemente que pase de las 12 semanas de edad gestacional y no aplicarle la vacuna junto a otras vacunas, ni durante un período de 14 días, antes o después de las mismas, como la Difteria/Tétanos, Infuenza, Difteria/Tétanos/Pertusis acelular.

Como bien comunica la FIGO, ya se han vacunado más de 20,000 embarazadas en Estados Unidos sin demostrarse ningún efecto adverso sobre el embarazo, lo cual tampoco se ha demostrado en estudios hechos en animales de laboratorio.

Por todo lo antes expuesto concluimos con esta postura de la FIGO, que nos dice que no hay riesgos, reales o teóricos, que superen los beneficios potenciales de la vacunación para las mujeres embarazadas, apoyando que se ofrezca la vacuna contra Covid19 para las embarazadas y lactantes.

Ya por último y no menos importante, debemos hacer más énfasis en la recomendación de la vacuna en pacientes más vulnerables, como las gestantes añosas, trabajadoras de la salud, y aquellas con comorbilidades, tales como: diabéticas, hipertensas, asmáticas, cardiópatas, obesas, entre otras