BCRD mantiene su tasa de política monetaria en 5.25%

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En su reunión de política monetaria de abril de 2018, el Banco Central de la República Dominicana (BCRD) decidió mantener su tasa de interés de política monetaria en 5.25% anual.

La decisión de dejar sin cambio la tasa de referencia se apoyó en la revisión del balance de riesgos en torno a los pronósticos de inflación, así como en el análisis de los principales indicadores macroeconómicos nacionales, el entorno internacional relevante, las expectativas del mercado y las proyecciones de mediano plazo de ese conjunto de variables. La inflación del mes de marzo de 2018 fue de 0.37 %, por lo que la inflación acumulada en primer trimestre del año alcanzó 0.55% y la inflación interanual ascendió a 3.91 por ciento. Asimismo, la inflación subyacente, vinculada a las condiciones monetarias, se colocó en 2.57% interanual. Los pronósticos señalan que la inflación se mantendría dentro del rango meta de 4.0% ± 1.0% establecido en el Programa Monetario en el horizonte de política monetaria.

En el entorno internacional, el panorama económico mundial se mantiene dinámico, liderado por el crecimiento de las economías industrializadas. De hecho, en las recientes reuniones de primavera del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, se presentaron perspectivas económicas mundiales más favorables, destacándose que se trata del mayor dinamismo exhibido desde el año 2011, en medio de condiciones financieras propicias y riesgos balanceados. En efecto, según su más reciente informe sobre las perspectivas de la economía mundial (WEO, por sus siglas en inglés), el FMI prevé un crecimiento de 3.9% para la economía mundial, tanto en 2018 como en 2019. Entre las economías desarrolladas, el informe del FMI destaca la proyección de crecimiento de Estados Unidos de América (EUA) con expansiones de 2.9% en 2018 y 2.7% en 2019, seguida por el crecimiento previsto para la Zona Euro (ZE) de 2.4% y 2.0% durante esos años. En el caso de América Latina (AL), las perspectivas de crecimiento del FMI apuntan a una expansión de 2.0% para 2018 y 2.8% para 2019. Solamente Venezuela permanecería en recesión durante el período de proyección.

En cuanto a la inflación, las presiones sobre los precios se mantendrían moderadas en las economías avanzadas, estimándose tasas de 2.5% en 2018 y 2.4% en 2019 para EEUU y de 1.5%

y 1.6% en esos años para la ZE. En América Latina, la inflación promedio, excluyendo a Venezuela, cerraría el año en torno a 5.9%, según Consensus Forecast.

Como resultado de un mejor desempeño económico internacional, entre otros factores, los precios de los bienes primarios, principalmente el petróleo, han mantenido su tendencia al alza en la primera mitad del año. En ese sentido, el precio promedio del barril del petróleo se sitúa en torno a US$64 en lo que va de año y se espera que se reduzca gradualmente, convergiendo a unos US$60/barril al cierre de 2018.

En el contexto interno, la actividad económica continúa evolucionando favorablemente en el corto plazo. Tomando en cuenta la evolución del Indicador Mensual de Actividad Económica durante los dos primeros meses del año, el producto real se expandiría por encima de su potencial en el primer trimestre, en un contexto internacional favorable y un entorno doméstico donde perduran los efectos del estímulo monetario del pasado año. En este sentido, los préstamos al sector privado en moneda nacional crecen en torno a 13.5% interanual al mes de abril, a la vez que los agregados monetarios presentan tasas de crecimiento consistentes con esta expansión del crédito.

Por el lado de la política fiscal, las recaudaciones del Gobierno se han mantenido por encima del monto presupuestado durante los primeros cuatro meses del año, mejorando las perspectivas para el cumplimiento de la meta de déficit fiscal de 2.2% del PIB establecidas en el Presupuesto de 2018. En el sector externo, continúa el dinamismo en las actividades generadoras de divisas, como el turismo, las remesas y la inversión extranjera directa, lo que facilita la estabilidad relativa del mercado de cambio y el fortalecimiento de las reservas internacionales.

El Banco Central de la República Dominicana reafirma su compromiso de conducir la política monetaria orientada al logro de la meta de inflación y el mantenimiento de la estabilidad macroeconómica. En ese sentido, seguirá monitoreando la evolución de la economía mundial, así como los principales riesgos en el contexto doméstico, a fin de adoptar las medidas necesarias ante posibles efectos sobre la estabilidad de precios y el buen funcionamiento de los sistemas financiero y de pagos.